Miércoles, 09 de Abril de 2008 16:17

Grupo GMV - MRL hidráulicos

por  Xavier Pérez

Monográfico MRL Hidráulico GMV

Monográfico MRL Hidráulico GMV

Fuente: Ascensores y montacargas Nº52 – 2008

Por todos es conocido el amplio campo de aplicación de los ascensores oleodinámicos que va, por ejemplo, desde los instalados en edificios de 6 ó 7 pisos, para viviendas residenciales, a las remodelaciones en edificios sin ascensor, hasta los grandes montacargas. En Estados Unidos, el 80% de los ascensores son oleodinámicos.

Antes que nada, sin embargo, creemos necesario aclarar el uso de la terminología aplicada a estos ascensores: son comúnmente llamados hidráulicos porque en sus orígenes tenían como elemento propulsor el agua, pero ahora sería más propio llamarles oleodinámicos, dado que el elemento propulsor de base es el aceite. Actualmente, existen nuevos sistemas que pueden utilizar fluidos biodegradables, desarrollados expresamente, que responden a la problemática ambiental y de inflamabilidad. Los llamados Machine Room Less Lift (MRL) o ascensores sin cuarto de máquinas, han experimentado un notable desarrollo en el mercado de los ascensores desde su aparición, al tratarse de un sistema práctico tanto para el arquitecto como para el constructor, dado que no precisa de un cuarto de máquinas. La solución MRL oleodinámica es cada vez más fluitrónica: esta tecnología une el uso de componentes que pueden funcionar con fluidos especiales y ecocompatibles al control electrónico del sistema. Los fluidos biodegradables han sido desarrollados para garantizar un elevado rendimiento fluidodinámico de accionamiento, constituyendo la alternativa ecológica al uso de aceite mineral. Las características técnicas del fluido son certificadas por el productor, pero podemos afirmar que existen aceites biodegradables de clase WKG=0, según la clasificación alemana (Wassergefährdungsklasse): generalmente no peligroso en el agua.

Además, estos fluidos tienen una elevada estabilidad no sólo respecto a la viscosidad, sino también a la temperatura, y también un punto de inflamabilidad muy elevado respecto de los aceites minerales comúnmente usados. Las grandes firmas empujan y promocionan la aplicación electromecánica, pero las instalaciones oleodinámicas presentan una serie de ventajas que hay que considerar. El conjunto de los materiales tiene un coste inferior en las instalaciones oleodinámicas, ya que están compuestas por un número inferior de elementos, producidos en grandes series. Normalmente, un ascensor oleodinámico es más fácil y menos peligroso de montar, dado que no tiene grandes masas a posicionar en la parte más alta de hueco. Los costes de mantenimiento también son menores, ya que no precisan de personal altamente especializado. El consumo comunitario de un ascensor oleodinámico en el 70% de los casos es de 200-300 euros al año. Un ascensor electromecánico equivalente consume aproximadamente 150-200 euros al año. De un estudio realizado por la S.A.F.E (Swiss Agency for Efficient Energy Use), resulta que más del 50% de la energía se utiliza con la cabina parada. El uso del inverter para el control del motor aumenta la potencia disipada en reposo, es decir, la energía computada pagada pero no utilizada. En cualquier caso se trata de discutir sobre pocas decenas de euros al año de diferencia en contraposición a las ventajas de costes antes mencionadas. Es decir, el consumo de un ascensor está ligado al tráfico, ya sea en relación al número de viajes o a la carga efectiva de la que derivan las presiones y eventualmente el desequilibrio de las cargas. Por otro lado, en caso de emergencia, la maniobra de evacuación es mucho más simple, tanto la inmediata que comporta liberar manualmente a los pasajeros sin la necesidad de auxilio externo, como de la automática, que usa la fuerza de gravedad y una pequeña batería de emergencia. En el sistema electromecánico, estando todo basado en un funcionamiento eléctrico, es indispensable disponer de un importante sistema de baterías. Además, es fundamental certificar que el sistema de tracción compuesto por el motor y el freno esté en óptima condición de funcionamiento y no sean ésta la causa de la avería. Por no hablar de la dificultad en el caso de que el ascensor esté bloqueado sobre el paracaídas. En el caso del sistema oleodinámico está ya integrada una bomba a mano que sirve para desbloquear la cabina y la maniobra puede realizarla incluso personal no especializado.


En los MRL electromecánicos se debe intervenir con un mecanismo auxiliar que eleve la cabina con una fuerza 2 ó 3 veces superior a la ejercida normalmente por el motor principal. Debemos, no obstante, hacer aquí una observación importante: la normativa de referencia para ascensores no establece la exigencia de una solución ya incorporada en la instalación cuando ésta está realizada con un equipo electromecánico mientras que prevé la obligatoriedad cuando éste es oleodinámico; mientras que en una instalación debe ser incorporado un dispositivo (bomba a mano), en la otra no se ha previsto nada, por lo que el pasajero atrapado debe esperar la llegada del técnico de mantenimiento especializado. La Directiva de Máquinas (*), de la cual depende la de ascensores, prevé que cualquier equipamiento especial para maniobras de mantenimiento y emergencia seguras sea suministrado por el instalador junto al ascensor en el momento de la puesta en marcha. En fecha 11 de Abril de 2008 la Dirección General de la Comisión Europea para las Empresas y la Industria ha formalizado al CEN la petición oficial de revisión de la enmienda A2 de la normativa de ascensores EN 81-1, para que también los ascensores electromecánicos estén siempre provistos de todos los sistemas de emergencia.

El ascensor electromecánico tiene, normalmente, todo el sistema de tracción en la parte alta del hueco. El motor, pues, está montado en condiciones de equilibrio inestable. Una reciente estadística en Francia, Reino Unido y España ha evidenciado 273 incidentes graves por medios inadecuados de desplazamiento de los aparatos. Sobre todo en Francia e Inglaterra la mayor parte de los incidentes se ha verificado en las instalaciones del tipo MRL con motor eléctrico. La misma estadística clasifica como acceso no seguro muchas instalaciones del tipo eléctrico MRL en Bélgica, Francia, Alemania. Si pensamos en la prueba de deslizamiento de cables: no siendo segura la prueba desde el techo de la cabina cuanto ésta debe ser puesta en movimiento, es usual efectuarla con las puertas abiertas, evidentemente con poca seguridad. Además, cuando el técnico interviene en la instalación debe hacerlo desde el techo de la cabina en la parte alta de la huída donde se encuentra la máquina y, a veces, el cuadro de maniobra. Esta es indudablemente una posición peligrosa.

Pese a ser un fenómeno que no se produce en todas las áreas donde se instalan ascensores, en las áreas sujetas a movimientos sísmicos se pueden producir movimientos horizontales y, en este caso, tanto la masa del contrapeso como la masa del motor instalado en la parte alta del hueco, dañarían inmediatamente el sistema, bloqueándolo, como se ha podido demostrar en muchos sucesos de este tipo. En situaciones análogas, el ascensor oleodinámico se ha demostrado mucho más seguro. Como ya apuntábamos, no existe noticia alguna de incendio que haya sido provocado por el aceite presente en la instalación oleodinámica. En cambio, todos los ascensoristas han tenido alguna experiencia en relación a la inflamabilidad de los motores de los ascensores electromecánicos. En el caso específico que estamos tratando, el ascensor electromecánico sin cuarto de máquinas tiene el motor alojado en el hueco habitualmente en su parte alta. ¿Qué sucedería si se produjese un incendio y si además no se puede mover el ascensor? Mientras las llamas y el humo van hacia arriba, es difícil alcanzar la parte superior del hueco, mientras que un cuarto de máquinas situado en el sótano de un edificio es velozmente alcanzable. Al riesgo de incendio para los ascensores electromecánicos con motor de 3-5 Kw. y bobinado de 80-100 Kw. se ha respondido con prohibiciones en Francia y USA. Mientras en Estados Unidos, país en el cual el ascensor oleodinámico está considerado un sistema seguro y notoriamente difundido (400.000 instalaciones), el reglamento de bomberos prevé, como máximo, el uso de un rociador para estos ascensores. Además es posible, con ascensores de nueva generación, utilizar fluidos especiales con características técnicas superiores a los aceites minerales, en particular en lo que respecta a la estabilidad a la variación de temperatura y con un elevado punto de inflamabilidad.

A menudo se usa también el argumento de la velocidad a favor de las instalaciones electromecánicas. Partiendo de que las válvulas a control electrónico permiten alcanzar velocidades de hasta 1 m/seg., con un recorrido confortable y un preciso enrase con el piso, se puede indicar lo siguiente: considerando el tiempo empleado en el recorrido y basándose en los ascensores que estamos analizando y el hecho de que, principalmente, se instalan en edificios residenciales, la diferencia en tiempo para un recorrido medio entre un ascensor a 1 m/seg., y uno a 0,63 m/seg, es insignificante. Para poder hacer esta afirmación nosotros nos referimos a la mejor y clásica solución de los ascensores oleodinámicos, en los cuales la apertura de las puertas inicia cuando la cabina está llegando al piso, recuperando en ventaja dentro del tiempo de recorrido toda aquella parte dedicada a la apertura de las puertas.

Este particular no está incorporado en los ascensores electromecánicos que llegan al piso, paran y a continuación abren las puertas. Es por esta razón que en un recorrido no muy largo (como una típica de gran parte de los edificios residenciales) la diferencia entre la velocidad 1 m/seg. y 0,63 m/seg., no es sustancial, y lleva a incrementar el consumo de energía por aceleración y frenado.


El ruido de los ascensores oleodinámicos se es decididamente inferior al que producen las instalaciones electromecánicas que, en algunos países, superan los límites legales. En muchas ocasiones en las instalaciones que usan máquinas “gearless” el problema nace del ruido de los enormes frenos que necesitan.

Ing.Carlo Pajno

GMV

Ultima modificacion el Miércoles, 29 de Junio de 2011 18:27
Publicado en Producto GMV
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